22 octubre, 2021

La importancia de un líder pensante, la columna de Etianne Merk

La historia deportiva nos ha contado sin fin de anécdotas heroicas, gestas espectaculares que dejan a los aficionados anonadados, esos mismos que enaltecen hasta la cumbre al ganador y sepultan en lo más profundo al perdedor. ¿Qué hace a uno ganar y a otro perder más allá del talento?

ETIANNE MERK

En toda gesta histórica existe el vencedor y el vencido, el héroe y el villano; naturalmente tienden a ser el bueno y el malo. Trasladar esos conceptos al futbol parece un tormento cuando simplemente se trata de un juego. ¿Realmente un atleta que cae es el malo de un cuento? ¿O realmente el triunfador es lo suficientemente bueno para hacerlo un héroe?

Absolutamente en todos los grupos y comunidades existen los líderes. Llámese papá, jefe, dueño, gobernante, líder sindical, líder vecinal, etc. Todos ejercen un tipo de liderazgo. ¿Qué lleva a estos a ser considerados buenos o malos, positivos o negativos? Simplemente, cómo contamos la historia.

Y toda historia es contada a través de las palabras, esas que pueden inspirar o hundir a un grupo. Ahí radica el poder y la importancia de un líder pensante, ese que encuentra los modos para salir adelante o enmudece en los momentos desafiantes. Bueno, pues Andrés Lillini se ha convencido y lo mejor, a cumplido su palabra que con lo que tiene Pumas es suficiente para intentar ser campeón: el aficionado de CU le ha creído.

Un equipo sin grandes individualidades, futbolistas en su mayoría limitados técnicamente, sin muchísimo musculo que presumir, pero con un corazón, garra, pasión que de solo verlos en la cancha impresionan. Sus líderes son la clave, un técnico capaz de mantenerse en una línea discursiva y futbolistas que no solo la han creído, sino que la replican dentro del terreno de juego.

La gran final del Guardianes 2020 es una proeza a dos estilos radicalmente opuestos, a dos tipos de liderazgo por parte de los estrategas, dos conceptos distintos en fondo y forma de cómo ganar, sin embargo, dos escuadras que tienen algo en común: una idea clara de quienes son y qué es lo que quieren.

Sus armas están claras, su objetivo de igual manera. En la final ya no se trata solo de discursos heroicos y convencimientos. Se trata de salir a ejecutar lo que los llevó hasta ahí. La moneda está en el aire, para que el líder que piense y mueva mejor sus piezas se lleve la victoria.

Futbol total vs Futbol Base; Técnica vs Fuerza; Líder vs Sublíder; el Bajío vs la Capital; la búsqueda de la octava estrella ¡qué gran cierre de torneo nos espera!