1 diciembre, 2021

André Lagravere “El Galo” a hombros en su debut como matador en España

Con el corte de una oreja ante cada uno de los toros de la legendaria ganadería Miura que enfrentó André Lagravere “El Galo” llevó a cabo en Valera de Abajo, una firme y exitosa presentación como matador de toros en España.

Dicha gesta, además, resultó relevante para el joven diestro nacido hace 22 años, en Mérida, Yucatán, dada su corta trayectoria y debido a que a consecuencia de la pandemia llevaba 19 meses sin calzarse un terno de luces.

En la salida en hombros lo acompañó la rejoneadora Ana Rita quien cortó igual número de apéndices tras una actuación indómita al ser la primera mujer (indicó su administración) que enfrenta estos astados a caballo, mientras que el español Andrés Palacios se fue de vacío.

El festejo taurino en el marco de la fiesta anual de esta localidad española de la provincia de Cuenca en la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, quedó marcado por la entrega, solvencia y disposición a toda prueba que puso “El Galo” a lo largo de toda la corrida.

Ante el tercero de la tarde, de embestida desigual, pues de salida permitió el toreo asentado con el capote, pero conforme avanzó la lidia pegó arreones, André le plantó cara y eslabonó una faena en la que le pisó terrenos, se impuso con valentía y verdad para ligar tandas por ambos pitones, pero destacaron sus naturales. Tras una estocada en la que se lanzó sobre el morrillo cortó una oreja.

Cuando enfrentó al sexto ya había caído la noche, sin embargo, llevó a cabo una gran faena en la que cubrió los tres tercios con emotividad para conectar de inmediato con los aficionados que llenaron la plaza. Lució con el capote y decidió colocar banderillas, entre las que destacó un par en todo lo alto, del que salió muy comprometido y debió lanzarse de cabeza al callejón; así como otro al violín.

La labor con la muleta inició rodilla en tierra y ante su entrega el público le respondió con fuertes olés. Fue así como cuajó un contundente trasteo por el pitón derecho que fue el mejor del toro. La faena fue más larga que la anterior, con expresividad y sentimiento. Terminó al segundo viaje con la espada por lo que perdió uno de los dos apéndices que ya había conquistado a ley. Paseó la oreja y luego fue sacado en hombros.

La rejoneadora Ana Rita mostró sus grandes cualidades en la monta y en la lidia. Su cuadra le respondió por lo que cuajó dos faenas muy buenas y rematadas en la que fue una actuación seria y enterada que le reditúo un apéndice por ejemplar. Mientras que Andrés  Palacios no aprovechó las virtudes del lote que le correspondió en suerte.